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Palabras de Don Roberto
González Barrera, Presidente de los Consejos de Administración de GRUMA y
BANORTE, pronunciadas en la Cumbre de Negocios 2010. Toluca, Edo. de Mex.,
24-OCT-2010
¿QUÉ PODEMOS ESPERAR DEL 2011? CUMBRE DE
NEGOCIOS/2010 ROBERTO GONZÁLEZ BARRERA
Agradezco a mi buen amigo Miguel Alemán Velasco su
invitación a esta Cumbre de Negocios, así como la hospitalidad del Gobernador
Peña Nieto, quien ha hecho una gran labor en su gobierno.
El año pasado en este evento, sosteníamos que “La
recuperación mundial será frágil y lenta, con las notables excepciones de China,
India y otros países emergentes como Brasil”. Para México, BANORTE fue de las
primeras instituciones en señalar que podíamos crecer cerca del 5%, cuando la
mayoría de los pronósticos eran pesimistas.
Hoy vemos que estaremos muy cerca de esa meta, por lo
cual debemos reconocer, en todo su valor, los avances de nuestro gobierno en un
entorno tan difícil. Se han mantenido las finanzas públicas sanas y la inflación
controlada, gracias a que se han respetado los lineamientos de la Secretaría de
Hacienda y la autonomía del Banco de México. El Presidente Calderón ha sabido
conducir al país en un entorno mundial turbulento.
La estabilidad económica nos ha permitido
recuperarnos, pero los retos hacia adelante son cada vez mayores, y debemos
tomar nota sobre qué nos espera:
•Un bajo crecimiento de los países industriales, 2 ó 2
½ por ciento anual. •Veremos nuevamente problemas en la periferia europea y
en el sistema financiero. •Observaremos tensiones crecientes entre China y
Estados Unidos, por el desbalance económico que no se corrige. China continúa
con un gran superávit acumulando reservas, mientras que Estados Unidos exporta
una política monetaria expansiva al resto del mundo.
A estos problemas se agregan los relacionados con el
cambio climático que es un factor detrás de la contracción en la oferta de
granos básicos. Ante la creciente demanda, los precios se han disparado
afectando sobre todo, a las economías emergentes.
México será sede de la Cumbre Mundial sobre cambio
climático, que es otra muestra de que nuestro gobierno está atento a cómo
enfrentar los retos.
Frente a este panorama se hace más evidente y urgente
que México necesita reformas integrales y profundas, que lo conduzcan a un mayor
potencial de crecimiento.
Todos sabemos cuáles son las reformas que se
requieren. Se han hecho múltiples diagnósticos y se han discutido los cambios
necesarios en muchos foros. Es hora de tomar decisiones más allá de los cálculos
políticos porque México es primero.
Es previsible que en 2011 sigamos creciendo, pero el
consenso es que será a una tasa de 3.5% a 4% en el mejor de los casos, por lo
que no podemos desperdiciar oportunidades, mientras otros países han avanzado
más.
Debemos aprovechar esta coyuntura difícil para
preparar el terreno de un futuro mejor, siempre pensando que de las crisis
surgen las oportunidades, si sabemos identificarlas y convertirlas en acciones y
hechos, con una visión de largo plazo.
Tenemos todos los elementos para lograrlo si nos
mantenemos unidos. A corto plazo se requiere:
• Simplificar el pago de impuestos y ampliar el número
de contribuyentes; • Hacer más eficiente el gasto público y estimular la
inversión pública y privada. • Desregular a todos los niveles de gobierno,
para que se manifieste con fuerza la iniciativa de los mexicanos; y •
Enfocarnos a fomentar el mercado interno, impulsando a los sectores estratégicos
para lograr este fin: especialmente el turismo, la producción de alimentos y las
PYMES.
Pensando más en ampliar el potencial productivo de mediano
plazo, requerimos entre otras reformas:
• Educación a todos los niveles. No sólo cobertura
sino calidad. La educación y el entrenamiento de la mano de obra es la puerta de
entrada al siglo XXI. • Un sistema de justicia y seguridad más sólido. •
Un sistema económico más competitivo y productivo, retomando la cultura del
talento y del esfuerzo. • Es indispensable contar con una infraestructura a
la altura del siglo XXI para aprovechar nuestro potencial.
Para lograr todo esto, lo más importante es un acuerdo
entre las fuerzas políticas, las autoridades y la sociedad, que nos permitan
levantar la vista y tener la altura de miras para construir un México mejor, en
beneficio de las nuevas generaciones.
Se trata de seguir creando un país generador de
múltiples oportunidades de estudio y trabajo productivo; generoso con quienes ya
cumplieron su ciclo laboral o sufren de grandes discapacidades y carencias. No
podemos aceptar la pobreza extrema a 100 años de la Revolución.
Necesitamos una mentalidad triunfadora frente a las
adversidades que nos impulse a cumplir nuestras aspiraciones más ambiciosas; así
como una sociedad respetuosa de las instituciones de la República, encabezadas
por el Presidente de México, actuando de buena fe y con el ánimo de que todos
ganemos. Sras. y Sres.: no es hora de tocar a retirada, es hora de jalar
parejo por y con México. Este es el país que nos ha dado todo lo que somos. Es
la hora de los visionarios.
Reitero que frente a esta crisis inédita que amenaza
con prolongarse, no saldremos de ella a menos que trabajemos todos unidos y
apoyemos a nuestro Sr. Presidente, que conduce los destinos de la
Patria.
MUCHAS GRACIAS.
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