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PALABRAS DE DON ROBERTO
GONZÁLEZ BARRERA, PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ADMINISTRACIÓN DE GRUMA Y
BANORTE, PRONUNCIADAS EN LA REUNIÓN ANUAL DE “LOS 300 LÍDERES
MEXICANOS”. México D.F., 1-OCT-2010 RESPETADO SR.
PRESIDENTE, DISTINGUIDO SR. GOBERNADOR, AMIGOS TODOS:
Agradezco a JORGE Y RAÚL FERRÁEZ, organizadores de
este evento de los 300 líderes mexicanos, su invitación para compartir algunas
experiencias y reflexiones con ustedes.
Es un honor y un compromiso hablar con un grupo tan
selecto de personalidades en los negocios, la política, los medios, el arte, el
deporte y la cultura. Muchas felicidades por serlo y haber salido adelante ante
las diversas dificultades que sin duda han enfrentado.
A lo largo de 61 años de empresario, me ha tocado también,
como a ustedes, enfrentar una buena cantidad de dificultades, crisis y cambios
en el entorno del país y del mundo. Y de ellos hay una lección principal que he
aprendido: “detrás de cada crisis hay una oportunidad: lo importante es saber
encontrarla”.
Quiero enfatizar con ustedes, sobre todo con los
empresarios jóvenes que hoy nos acompañan y quienes tienen en sus manos el
futuro de grandes empresas y proyectos, que ante la crisis mundial que estamos
viviendo, existen oportunidades que podemos identificar y aprovechar.
Quisiera compartir con ustedes dos experiencias.
A principios del mandato del Sr. Presidente Echeverría
recibió primero, como Jefe de Estado al Presidente José Figueres de Costa Rica,
quien pidió dentro de los convenios bilaterales, enviar alguna persona que
pudiera lograr que su pueblo regresara al consumo de productos de maíz, pues
había perdido esa cultura. Dado que en esos tiempos los Estados Unidos
ayudaban a toda Centroamérica con dotaciones de trigo en vez de
dinero.
El Presidente de México preguntó a su equipo a quien
podrían enviar, y el entonces Director General de la CFE, Lic.
Arsenio Farell Cubillas, le sugirió “Ese es Roberto González
Barrera”.
Para nosotros, Costa Rica fue nuestro primer paso en el
extranjero, y nos sirvió de escuela. No pudimos seguir creciendo en
Centroamérica debido a la guerrilla que duró muchos años. Tampoco podíamos
crecer en México dado que era un producto controlado y de precio
subsidiado.
Además, los sindicatos de la masa y la tortilla se
opusieron a nuestro crecimiento. Eso nos llevó a buscar otros lugares en donde
invertir. Así comenzamos en 1976 en el mercado de EUA, que ya tenía
millones de mexicanos.
Esa fue la base para estar hoy en 102 países del
mundo.
La segunda experiencia fue cuando la banca se reprivatizó
en el año 1992. Esta situación nos ofreció la oportunidad, de adquirir a
BANORTE, que era un pequeño banco regional, que sólo tenía el 1.5% del mercado y
era el número 17 de 18 instituciones, para convertirlo en un grupo financiero a
nivel nacional. Hoy en día es el tercer banco en el Sistema Bancario
Mexicano.
Cuando comenzamos, lo único que conocía de bancos era
deberles. A través de la integración de un equipo de trabajo cada vez
mejor y de la experiencia de dos décadas, hoy BANORTE compite con los grandes
bancos extranjeros, y desde hace tres años tenemos nuestro primer banco en
territorio norteamericano.
En ambos sectores, industria alimenticia y bancaria, hemos
tenido problemas que hemos convertido en oportunidades.
SRAS. Y SRES.: Los problemas de México no son únicos.
Los vemos en muchos países, aún en mayor grado.
Ante las dificultades que enfrenta nuestro querido México,
estoy convencido de que debemos trabajar todos juntos con nuestro Presidente,
para que México sea cada vez mejor. MUCHAS GRACIAS.
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