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LIC. HELADIO RAMÍREZ LÓPEZ
PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN NACIONAL
CAMPESINA.
DON EFRAÍN GARCÍA
BELLO
PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN NACIONAL DE PRODUCTORES
AGRÍCOLAS DE MAÍZ DE MÉXICO.
DIPUTADO CRUZ LÓPEZ
AGUILAR
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE AGRICULTURA DE LA H. CÁMARA
DIPUTADOS.
AMIGOS EMPRESARIOS.
DISTINGUIDOS INVITADOS ESPECIALES.
ASISTENTES TODOS.
Por segunda ocasión este año, tengo el gusto de estar en
una reunión de la CONFEDERACIÓN NACIONAL CAMPESINA, y saludar con el afecto de
siempre a Heladio Ramírez, como el líder social combativo y prudente que
es.
Mi
reconocimiento a Efraín García Bello y su equipo de colaboradores por el acierto
de organizar esta VII Asamblea con un temario y formato innovadores, así como
por la relación de trabajo y colaboración que hemos venido construyendo, para
darle al maíz y sus derivados un nuevo impulso en nuestra economía y en nuestra
sociedad.
Para lograr este objetivo hay que ubicarnos primero en el
contexto mundial, donde observamos:
El
principal reto de la humanidad, es aumentar significativamente la oferta de
alimentos de calidad y precio competitivos, dentro de la economía global del
siglo XXI.
El maíz tiene un gran futuro como
alimento humano. Por un lado, las zonas de trigo y arroz están
ya saturadas y será difícil aumentar su volumen y productividad; por el otro, en
maíz podemos hacer mucho por elevar su rendimiento por hectárea, y hay muchos
países del mundo que apenas están descubriendo su sabor y sus cualidades
nutritivas.
Paradójicamente, en el caso de México que es la cuna de
origen de este grano, la cadena maíz-tortilla está perdiendo competitividad
frente a productos sustitutos, por lo que debe ser preocupación de todos
nosotros, y también del gobierno, que se mantenga como la base de la
alimentación popular, ya que además tiene amplios efectos positivos en el empleo
y el desarrollo regionales.
Por lo tanto, los invito a que
nuestro primer objetivo común, sea la defensa del maíz y sus derivados en
general, lo que implica ofrecer al consumidor final productos competitivos en
todo sentido. En el caso
particular de la tortilla, debe ser interés de todos prestigiar su consumo y
mejorar la higiene, poder nutritivo y presentación en su elaboración.
Desde luego, hablar de mejorar el
cultivo y la industria del maíz implica reconocer que hay que superar problemas
estructurales, lo que exige un esfuerzo sostenido de largo plazo. Así como que
las políticas de apoyo público se amplíen considerando al maíz como una cadena productiva, que debe generar
rentabilidad y valor agregado en todos sus eslabones, porque otra realidad que
estamos enfrentando, es la competencia de productos terminados en el extranjero,
que no están sujetos a permiso de importación o aranceles.
Sobretodo, corremos el riesgo de
que en la frontera norte, el maíz nacional sea desplazado por producto
extranjero, perdiendo las compras de grano, empleos y valor agregado que hoy se
genera en la región. El ejemplo podría
extenderse hasta El Bajío en casos como el almidón.
Por encima de todo, debemos
considerar que el esfuerzo depende de nosotros y no del mercado internacional,
tan sujeto a fluctuaciones como las que estamos viendo ahorita.
Nada puede sustituir a la lucha
por la productividad, que tiene que ser la base de cualquier política de
desarrollo. Este reto hay que enfrentarlo con un nuevo enfoque, con mayor orientación
al mercado, a la tecnología y la ecología, sin caer en los excesos del
paternalismo o de subsidios fuera de toda proporción, que sólo pueden cubrir los
países desarrollados, política que estamos combatiendo en los foros
mundiales.
Vemos muy positivo que en esta
Asamblea, y en los documentos firmados entre la CONFEDERACIÓN NACIONAL CAMPESINA
y el sector privado, se prevé una política y un programa integrales para el maíz
nacional y sus derivados, vistos como una cadena y entendiendo que los intereses
de productores, industriales y sector comercio deben coincidir con las
exigencias del cliente final.
Estoy seguro que son muchas las aportaciones hechas en este
sentido, y me limitaré a desarrollar algunos puntos básicos:
Como lo dije el 6 de enero con ustedes: el campo mexicano
requiere de una gran unión entre toda la cadena productiva, y en particular
entre los productores primarios, las instituciones de investigación y la
agroindustria.
La
organización y la capacitación de los productores, con su participación
voluntaria y decidida, es de gran importancia para elevar los rendimientos y la
calidad del maíz, así como para participar en los mercados formales.
Este esfuerzo debe reforzarse con asistencia técnica
eficaz, apoyada y financiada por el Gobierno.
La
productividad está íntimamente conectada a la investigación y el desarrollo
tecnológico, para avanzar en nuevas variedades, preservar y mejorar el maíz
criollo, e incorporar prácticas de cultivo, de cosecha y almacenamiento, más
avanzadas y eficientes.
Hay que dar todo el énfasis a la
innovación en materia de tecnología, y a su aplicación en todos los niveles o
estratos de productores, considerando la pobreza y atraso en el campo, así como
el deterioro del medio ambiente que hemos tenido. Trabajemos más cerca con instituciones
como el INIFAP, las Universidades, las Fundaciones Produce y la FUNDACIÓN
MEXICANA PARA LA INVESTIGACIÓN AGROPECUARIA Y FORESTAL, entre otras.
Lo anterior es fundamental, porque
aumentar el volumen de maíz amarillo, y mejorar la calidad en el maíz blanco y
su disponibilidad comercial, exige crecer constantemente en productividad. A corto plazo la atención debe centrarse
en las zonas de temporal con mayor
potencial productivo.
Debemos aprender a incorporar las ventajas de la
biotecnología, que como toda revolución científica origina dudas, en su mayoría
por desconocimiento.
México es pionero en su
desarrollo, pero estamos atrasados en su aplicación productiva, la cual es
fundamental para competir en la economía global. Ojalá
todavía en este mes pueda aprobarse en definitiva el proyecto de Ley de
Bioseguridad, que ya mereció el voto positivo y casi unánime del Senado de la
República.
Hay que mantener una visión de
conjunto y de largo plazo, sin desatender las situaciones que se presenten en el
momento.
Por ejemplo, en los últimos días está cayendo el precio
internacional, justo al comienzo de una cosecha record en Sinaloa, por lo que
seguramente habrá que aumentar el apoyo al productor para facilitar su
comercialización.
El maíz, como lo dije, tiene un
gran futuro, pero necesitamos producirlo a costos competitivos y no esperar
siempre que el Gobierno nos esté subsidiando.
El reto no termina en el 2008 con
la apertura completa del TLC sino que será permanente. No
podemos tener una actitud conformista, sino ser cada vez más
eficientes.
SRAS. Y
SRES.:
GRUMA se suma a los compromisos
aquí concertados. Nuestro interés
es que los productores de maíz prosperen, porque queremos proveedores cada vez
más sólidos y eficientes. El éxito
de ustedes será el éxito nuestro.
Esta es la esencia del enfoque
empresarial, sobre el fortalecimiento de las organizaciones de
productores.
En este sentido, nuestra
experiencia con maíz está a su disposición. Tan sólo en los últimos 10 años hemos
realizado diversas acciones en beneficio mutuo del agricultor, la empresa y
todos los participantes de la cadena, bajo el enfoque de GANAR-GANAR. Entre ellas podemos
mencionar.
Club del Maíz: Se ha trabajado con
casi cien mil pequeños productores mediante alianzas financieras, comerciales y
tecnológicas, lográndose casi duplicar su rendimiento por hectárea.
Convenio con el INIFAP: Se realizó de 1994 a 1998 como
apoyo al Club de Maíz, mediante 99 proyectos experimentales en 10 estados de la
República, que permitieron avanzar en prácticas de cultivo, tecnología,
fertilización orgánica y labranza de conservación.
Convenio con la SECRETARÍA DE
EDUCACIÓN PÚBLICA y el FIRA:
Su objetivo fue desarrollar
un Diplomado para la formación de Asesores con la metodología del Club del
Maíz. Se logró formar a 490 técnicos.
Convenio con FIRA: Se firmó en el año 2000 para el
desarrollo tecnológico de la cadena del maíz, mediante dos acciones que siguen
en marcha: capacitar agricultores como expertos en manejo post cosecha, y
control de daños del maíz, a la fecha se han capacitado casi 4 mil
personas.
Por otro lado, este convenio con
el FIRA busca identificar maíces con mayor rendimiento agronómico y calidad en
el proceso, se han plantado 232 parcelas
experimentales con 138 maíces diferentes, de los cuales 17 han cumplido
con los requisitos para pruebas de molienda.
En Veracruz se ha trabajado con el
Instituto Veracruzano de Desarrollo Rural, con más de 2000 agricultores del
centro y sur del estado, para organizarlos en uniones, elevar tecnología y
rentabilidad, y desarrollar 5 centros de acopio debidamente equipados.
Con el Gobierno de Chiapas y FIRA
estamos promoviendo a 10 mil agricultores, para que incrementen su productividad
y competitividad. En el Estado de
México, en el marco de los acuerdos recientes entre la CONFEDERACIÓN NACIONAL
CAMPESINA y la CÁMARA DEL MAÍZ, con la participación del Gobierno Estatal, se
desarrolla un plan piloto para maíces adecuados para el proceso de
harinización.
En
tres estados de la República (Jalisco, Guanajuato y Yucatán), hemos hecho
pruebas con maíz QPM por su valor nutritivo, a reserva de lograr una fórmula
comercial adecuada.
Reitero nuestro compromiso de
colaborar con ustedes, los felicito por esta Asamblea y deseo que las conclusiones se lleven a la
práctica con el apoyo de productores, industriales, autoridades y legisladores
para que la cadena productiva del maíz sea un motor de la economía y una fuente
de vida digna para millones de compatriotas.
MUCHAS
GRACIAS
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