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FINANCIAMIENTO PRIVADOAL
SECTOR AGROALIMENTARIO
ROBERTO GONZALEZ
BARRERA
PRESIDENTE
DEL
GRUPO FINANCIERO BANORTE Y DEL GRUPO MASECA.
Debemos partir reconociendo que el crédito privado al campo
mexicano, viene sufriendo de tiempo atrás una reducción, misma que se agudizó con la crisis económica de
1994-95.
Como
consecuencia de la misma, el sector bancario en México experimentó también una
transformación radical, en que muchos bancos tuvieron graves problemas, algunos
desaparecieron y la mayoría cambió de propietario.
Como resultado de todo ello, a pesar
de las importantes modificaciones al artículo 27 constitucional, para dar
seguridad a la tenencia de la tierra y promover la inversión en el campo, muchos
bancos estuvieron parcialmente ausentes o se retiraron totalmente
del
crédito al sector
rural.
Actualmente,
somos pocos los bancos con una participación activa en este sector, destacando
HSBC, BANORTE QUE YO PRESIDO Y BANCO DEL BAJÍO.
Esta tendencia de mayor
otorgamiento de crédito, es consecuencia de un trabajo de mayor coordinación con
FIRA del BANCO DE MÉXICO, y podrá verse consolidada y alentada además
con los siguientes pasos:
Celebración de alianzas
estratégicas entre productores
del campo y
agroindustrias, que integren los eslabones de la cadena productiva y conecten a
cada cadena más estrechamente, con los requerimientos
del
mercado nacional e
internacional, que cada vez son más competitivos.
Generación de
productos diferenciados de mayor valor agregado, por su calidad, proceso,
empaque, forma de uso, etc., lo cual hace más segura la recuperación de la
inversión y de los créditos, al tener mayor margen de utilidad.
Impulso a la
agricultura por contrato entre productor y comprador, a la siembra o al término
de la cosecha, que si se establece oportunamente, se puede constituir en
garantías del propio crédito.
La agricultura por contrato
apoyada por el seguro agropecuario, es la mejor forma de impulsar el
crédito.
Solución de controversias dentro
del
TLC o de la
Organización Mundial de Comercio, que faciliten la toma de decisiones por parte
de los agentes financieros, a favor de sectores que hoy se encuentran en duda o
en incertidumbre, sobre su viabilidad.
Acuerdos
directos entre los productores de México y Estados Unidos, que le den mayor
seguridad al comercio y a la inversión entre nuestros países, lo cual generaría
una gran corriente de financiamiento hacia ellos.
Diseño de políticas de largo
plazo y en lo posible, compartidas entre los dos
países, lo cual sería un detonador definitivo, para que la banca mexicana pueda
canalizar recursos crecientes al campo.
En BANORTE, confiamos en un futuro
promisorio para el sector agroalimentario de nuestro país, en el marco de las
políticas que ha seguido el actual Gobierno. Por ello, de cifras del orden de cinco
mil a seis mil millones de pesos anuales, en el 2003 llegamos a los diez mil
millones de pesos canalizados al campo, y muy pronto esperamos alcanzar quince
millones de pesos. En BANORTE, sí creemos en el campo mexicano,
en sus productores y en sus autoridades.
MUCHAS
GRACIAS.
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